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Triple Hélice: la clave del éxito de Suecia y Saab

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Suecia se clasifica a menudo como uno de los países más innovadores del mundo. Una razón importante para este logro es el modelo de cooperación "Triple Hélice", en el que la academia, la industria y el gobierno trabajan conjuntamente para identificar, investigar y desarrollar tecnologías y servicios innovadores que satisfagan las necesidades de la nación. La industria de defensa sueca ha adoptado este enfoque desde hace mucho tiempo y Saab desempeña un papel de liderazgo en la implementación.

¿Qué es la Triple Hélice y por qué tiene éxito?

El concepto de la Triple Hélice fue nombrado y explicado por académicos estadounidenses en la década de 1990, pero en realidad ha sido el modelo de innovación de Suecia (especialmente en el sector de defensa) desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

“Suecia tiene una cultura de cooperación, transparencia y organizaciones planas, en lugar de jerárquicas. Eso facilita que el país sea innovador. Resolvemos problemas juntos”, dice Magnus Ahlström, director global de Innovación en Saab.

En el corazón del enfoque de la Triple Hélice de Suecia se encuentra el entendimiento de que la innovación contribuye al crecimiento económico nacional. Cuando las tres entidades interesadas del gobierno, la industria y la academia unen sus fuerzas, coordinan las direcciones estratégicas, los programas y la financiación de las innovaciones tecnológicas, se crea un efecto multiplicador de beneficios. Las entidades interactúan como socios iguales, impulsando ideas y difundiendo tecnologías que generan nuevos formatos de producción, amplian la base de conocimientos y de nuevas aplicaciones.

Al compartir el riesgo y los costos de Investigación y Desarrollo (I+D), la Triple Hélice también garantiza un enfoque rentable de la innovación y significa que la industria de defensa puede crear productos con uso dual, militar y civil. También ayuda a crear más oportunidades laborales, fortalece y comercializa la investigación, mejora los sistemas y técnicas, y aumenta la competitividad de la industria. Es un "gana-gana" para todos los involucrados.

La Triple Hélice y Saab

El enfoque Triple Hélice ha ocupado un lugar destacado en los desarrollos de productos de Saab. Gripen, el submarino A26 y GlobalEye eran proyectos complejos que requerían diferentes competencias y la participación de varios socios, y no hubieran sido posibles sin los aportes de la academia y el gobierno en forma de investigación y dirección estratégica.

Otro buen ejemplo de la Triple Hélice es el NFFP, el Programa Nacional de Investigación Aeronáutica de Suecia, que comenzó en 1994 y actualmente se encuentra en su séptima iteración. El NFFP involucra a las Fuerzas Armadas de Suecia, la Administración de Material de Defensa de Suecia (FMV), la agencia de innovación sueca Vinnova, GKN Aerospace y Saab.

Administrado por Innovair, el programa nacional de innovación estratégica de Suecia para la aeronáutica, es un programa de investigación está financiado por el gobierno y la industria.

"Identificamos áreas tecnológicas que son importantes para las necesidades estratégicas de desarrollo de la industria aeronáutica sueca y elegimos las áreas temáticas de doctorado en respuesta", dice Mats Olofsson de Innovair.

“Saab se encuentra entre los que seleccionan a los empleados que cumplen los requisitos y los envían a una universidad participante, como el KTH, Chalmers o Linköping. Y así el trabajo de tesis del estudiante de doctorado se adapta a las necesidades de la industria y el gobierno".

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El futuro de la Triple Hélice

El éxito de Suecia con el enfoque Triple Hélice ha despertado el interés de otras naciones, incluidas algunas de las que han firmado acuerdos con Saab para productos de defensa. Por ejemplo, Brasil. 

El compromiso de Saab con la transferencia de tecnología como parte del acuerdo de compensación offset ha llevado a que la compañía aeroespacial local Embraer trabaje bajo este efoque para desarrollar el Gripen en Brasil. La dirección de la Universidad ITA de la Fuerza Aérea Brasileña proporciona un marco potencial para que el país tome un enfoque más integrado entre la academia, la industria y el gobierno.

La creciente globalización de Saab también está profundizando el enfoque de Triple Hélice en nuestros países operativos, Estados Unidos, Reino Unido y Australia, así como en mercados de larga data como Finlandia.

Pero en Suecia, hay nuevos desafíos que enfrentar para que la Triple Hélice sostenga a la nación (y a Saab) en el futuro.

“La digitalización ha sido inicialmente un sistema de innovación separado e impulsado por el consumidor fuera del gobierno y la industria de alta tecnología establecida, y en este sentido, la aeronáutica y la industria de defensa tal vez no sean los precursores tecnológicos que alguna vez fuimos”, dice Magnus Ahlström.

“El gobierno y Saab necesitan encontrar formas de participar y hay discusiones con las grandes empresas de tecnología como Google, así como con las pequeñas empresas emergentes. Además, Saab participa en iniciativas como WASP y Combient, que permiten madurar las colaboraciones entre industrias y compartir nuevas tecnologías”.

Las nuevas incertidumbres geopolíticas plantean nuevos desafíos con respecto a nuevas inversiones y capacidades de respuesta flexibles para la defensa total de Suecia, con sus nuevas vulnerabilidades en la sociedad digitalizada.

La Triple Hélice del mañana tendrá que adaptarse más rápido y ser más ágil en la nueva realidad, para satisfacer necesidades y encontrar soluciones a un ritmo más rápido que nunca.

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